Cuando te quedas esperando, esperando aún sin ningún motivo. Pero sigues ahí, sentada, esperando. Y pasan los días y todos se dan cuenta de la pura realidad, pero te da igual, sigues pensando que aún te queda la mínima esperanza de estar con él. Y aunque intentes olvidarlo, no se te va de la cabeza, cada acción, cada palabra es una excusa para recordarlo de nuevo.
Te preguntas una y otra vez. ¿Qué debo hacer?.
La respuesta, no hay.
Mientrás tú sigues ahí animandolo, poniendole buena cara por el sufrimiento que le causa otra persona...
Él sigue valorandola siempre más que a tí, pero como una tonta vuelves a caer, pero te da igual, lo único que quieres es pasar el mayor tiempo con esa persona especial. ¿Y sabes lo más gracioso? Qué no me arrepiento de nada, porque cada segundo a tú lado, para mí es más que eso. Pero nadie puede entenderme. Y que más da.

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